26.8.08

DETUVO SU GIRAR




(Historia sobre el reconocimiento)

Capítulo 1: El valor de los objetos



1

Sus ojos, que miraban la imperfecta línea de mi boca mundana –posada sobre aquel ladrillo que servía de respaldo a nuestras cabezas-, desencajaron su ojear.

Una suerte de obligación de reacción ante los eventos desesperados, me instó a transitar de un estado de ensoñación sonora a otro de estupor, situación en la que la languidez es guardada como trofeo de salvación, máquina de coacción, materia de fuelle, maravilla y extrañeza.

Su pie, la herida de la angustia, su rodilla triturada,
Basalto,
Rostro de millones de espejos,
Incomprensible retahíla marcada por el tiempo de los otros,
Miedo y derrumbe,
Vasallo,
Inabordable y mortífero.

Entonces, él y yo en el detener del mundo; él y yo en un sin fin de lugares y maledicencias; él, que no quisiera ser considerado en dupla conmigo, ni en este escrito ni en ningún aspecto, salvo en el profundo, callado, demasiado secreto, y agudo sexo, se aferra a su dientes y gime sin alterarse demasiado. Él, que nunca fue santo, se concluye en la corriente efímera del espanto final, la corrida candente de un mundo que no será.

18.8.08

Judith Butler. Deshacer el género



Radicalizando los instrumentos teóricos elaborados por Foucault, Derrida, Lacan, Beauvoir o Wittig, Judith Butler propone a finales de los 80 una de las lecturas filosóficas más incisivas sobre la identidad de género y sexual. El género lejos de ser una verdad anatómica o psicológica aparece en su clásico El género en disputa como un ficción cultural, como el efecto performativo de una repetición estilizada de actos que acaban naturalizándose y produciendo la ilusión de sustancia. Esta definición inédita provocará lo que hoy podemos considerar como un “giro performativo” en los estudios feministas cuya potencia crítica afectará a dominios tan distantes como la teoría poscolonial, los estudios visuales o el análisis literario.

En los últimos años, en Cuerpos que Importan, El grito de Antígona o en su más reciente Deshacer el género, Judith Butler ha elaborado algunas de las reflexiones más provocadoras sobre el estatuto legal de la identidad sexual, la gestión política de la intersexualidad y la transexualidad, la normalización del cuerpo, la transformación actual de las instituciones de filiación, pareja y familia, los derechos de las minorías sexuales, así como sobre la identidad frente a los imperativos culturales, legales o religiosos.